martes, 6 de diciembre de 2016
INFORMACIÓN
Alejandra Canizalez Alday
Ing. Industrial y de sistemas
3er Semestre
LA JUSTICIA POR SU PROPIA MANO
El primer aspecto que debemos destacar es que existen algunos casos en los cuales la ley justifica la afectación de otras personas cuando existe una situación de peligro para la vida, la integridad física o ciertos bienes relevantes de la persona. La legislación penal, a través del instituto de la legítima defensa, permite así que una persona defienda sus derechos a través de la afectación de un tercero que pone en peligro aquellos.
La persona que se está defendiendo agrede al delincuente para evitar ver afectados sus derechos (vida, propiedad, integridad sexual, etc.). Sin embargo, si sus derechos ya dejaron de correr riesgo, porque el ladrón se encuentra huyendo con el auto o por haberse frustrado su plan delictivo por circunstancias ajenas a su voluntad, la legítima defensa podría dar lugar a un homicidio. Es que en nuestra sociedad tanto la recuperación de los bienes sustraídos, como la sanción, le corresponden al Estado y no al particular.
En conclusión, la ley justifica la conducta de aquel que para evitar la vulneración de los derechos, toma una medida proporcional para evitar esa injusticia, siempre y cuando esta situación sea actual y no consiste únicamente en un episodio de venganza.
Autor: Gonio Ferrari Periodista
Autor: Victor Arequito
En este vídeo se muestra a las personas de una comunidad haciendo justicia por su propia mano contra un violador. Este individuo violo a una niña de 15 años así que las personas de la comunidad decidieron hacer justicia por su propia mano linchandolo y quemando sus pertenencias como castigo por lo que hizo.
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